lunes, 25 de enero de 2016

LUIS ZUECO: «La Edad Media nos gusta a casi todos, la tenemos idealizada, pero fue una época oscura».



Entrevisto esta semana a Luis Zueco (Borja, 1979) es novelista, historiador, investigador y fotógrafo. En la actualidad es el director del Castillo de Grisel, fortaleza medieval convertida en hotel con encanto. Además, es ingeniero industrial, licenciado en Historia y máster en Investigación Artística e Histórica, miembro de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, vicepresidente de la Asociación de Amigos de los Castillos de Aragón y colaborador, como experto en patrimonio y cultura, en diversos medios de comunicación.

Ha publicado la novela histórica ‘Tierra sin rey’, la guía ‘Castillos de Aragón: 133 rutas’, y con su novela ‘El escalón 33’ recibió la Mención de Honor en el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza 2012, el Premio al Mejor Thriller Histórico 2012 de la web Novelas Históricas y fue seleccionada en el I Certamen de Novela Histórica Ciudad de Úbeda.
En este caso le entrevisto por su última novela, ‘El castillo’ (Ediciones B, 2015).

La Edad Media no es como nos la han contado a menudo, con esos tintes de romanticismo, más bien era un tiempo de luchas, desigualdades y muertes.
Sí, claro, porque la Edad Media nos gusta a casi todos, por lo que sea o por muchas cosas, porque la tenemos idealizada, porque nos gustan los caballeros, las princesas, las justas, los dragones…, está todo en un enjambre que hace que la Edad Media sea muy atractiva, pero claro, es que la Edad Media no fue así, hay que tenerlo en cuenta. Fue una época oscura en contraposición con la época romana de declive, pero no tanto, que a veces somos injustos, que los romanos parecen los mejores del mundo; en algunos momentos es más justa la sociedad medieval que la romana aunque parezca una barbaridad. En la época medieval no había esclavos y en la sociedad romana sí había esclavos, a los romanos los tenemos por muy civilizados pero existían los esclavos. La Edad Media es una época oscura y las batallas eran mucho más pequeñas en número de lo que tenemos pensado, pero muy sangrientas, porque el material era muy duro. Era eso, una época en la que los cristianos, porque los musulmanes eran otra historia, sufren muchas calamidades sobreviviendo en las montañas, en inferioridad y eso hay que tenerlo en cuenta en la novela.

Respecto a los musulmanes, tal vez estaban más desarrollados en algunos aspectos respecto a los cristianos.
Por supuesto, en todos los aspectos, la sociedad, etc.  Para empezar, los musulmanes son urbanitas y la época medieval cristiana no es urbanita. Los musulmanes tienen una serie de gustos, de refinamientos, tienen cosas que tenían los romanos, por ejemplo el comercio…  Es otro concepto de sociedad que tiene muchas cosas de las anteriores, podemos decir que los salvajes éramos nosotros.

Y además nos resistíamos a ser culturizados.
Eso pasa muchas veces en España, también en la época de la guerra de la independencia, en el fondo las ideas francesas: la libertad, la igualdad, eran las ideas que venían. Queríamos a nuestros reyes, pero la modernidad era eso; es como ahora cuando quieres llevar la democracia a lugares que no saben qué es la democracia. Claro, si no saben lo que es la democracia ¿cómo la llevas?

Casi va al hilo de una frase de la novela, ‘Son muchos los que te pisan cuando estás en la cima, pero pocos los que te empujan para lograr tus sueños’. Parece seguir vigente entonces y ahora.
Sí, bueno, en la novela aparecen muchos nobles, y la relación entre los nobles y reyes es la política, la política ha cambiado muy poco. Por tanto, los intereses, las cuchilladas que había en la Edad Media eran peor que ahora, porque era entre hermanos, ahora por lo menos es entre contrincantes a políticos, pero claro, en aquella época era porque si tú querías reinar solo había un rey; si hay un primogénito tú no vas a ser rey, no porque no seas capaz sino porque yo existo, si yo dejo de existir tú puedes ser rey, esto crea un problema moral importante y más cuando tú, a lo mejor, te has casado con una reina y sí que podrías ser rey, era complejo. Por ejemplo, en el reino de Pamplona, al empezar la novela el reino de Pamplona controla todo en el norte, si el reino acaba su apogeo es precisamente porque muere el rey y se divide la herencia entre todos los hijos; entonces claro, crea unas disputas entre ellos. 

Ellos lo hacían muy bien, ya cuando nacías sabias que ibas a ser rey. Por ejemplo, cuando nace el primer hijo de Sancho lo llama Ramiro, Ramiro no es un nombre de la dinastía pamplonesa, entonces no va a ser rey; al siguiente lo llama Sancho, los reyes de Pamplona solo se pueden llamar Sancho o García, todo tiene su porqué. En Barcelona solo puedes ser rey si te llamas Ramón o Berenguer, si te llamas Pedro no vas a ser rey. Aun así, las relaciones familiares siempre son complicadas.

Para Lope de Ferrech la valentía, la destreza o la inteligencia eran cualidades importantes, pero el mayor don de un hombre era la confianza en uno mismo.
Si, el concepto es atemporal, era como en la Edad Media. Él es un noble nuevo, un noble bajo, lo ha conseguido su padre, él tiene que sacar provecho de lo que ha conseguido su padre; él sabe que está en el escalafón más bajo, pero está en el escalafón de la nobleza, antes sí que podía ascenderse políticamente, sabe que puede hacerlo, pero tiene que acertar con sus aliados y sus estrategias, y una parte de la novela es que intenta acercarse a la persona adecuada, se mueve en el ámbito más político de la novela.

La Iglesia también muy presente, ¿quién infringía las leyes de Dios solo podía recibir la muerte como castigo?
Si, en principio sí, estamos en una época donde la religión lo marca todo, está muy influenciada, estamos cerca del año 1000, bueno, pasamos el mil, pero queda todavía el problema del cambio de milenio, todavía no es la gran iglesia medieval que controla todo, pero está en camino y eso se nota en la vida de la gente, todavía queda algo de paganismo; pero sí, sí, efectivamente, la iglesia medieval es muy fuerte.
Muchas gracias y mucha suerte, Luis.

Por Ginés J. Vera

lunes, 18 de enero de 2016

CLARA USÓN: «En las situaciones límites es donde sale lo mejor y lo peor de la condición humana».


Entrevisto en el Hotel Astoria de Valencia a Clara Usón, la escritora barcelonesa (1961) es autora de varias novelas premiadas, como su primera obra ‘Las noches de San Juan’, premio Femenino Lumen en 1998. Con ‘La hija del Este’ (Seix Barral, 2012) obtuvo el Premio de la Crítica, el Premio Ciutat de Barcelona o el Premio Bouchon de Cultures, en Francia, entre otros.
En este caso la entrevisto por su última novela ‘Valor’ (Seix Barral, 2015) en parte heredera de su anterior ‘La hija del Este’.

Sí, en cuanto a que sigo explorando nuevas formas de contar, le he echado valor también. Está contada de distintas maneras, está contada toda a la vez para crear un aspecto de presente continuo, cuento todas las historias a la vez, de una manera que mi intención es la de que el lector entre enseguida en el juego y no le suponga una gran dificultad. A mí me gustan los malabarismos que podía hacer por ejemplo Faulkner en sus buenos tiempos, pero sé que el lector del siglo XXI es un poco acomodaticio, no lo soportaría. Pensé en algo light, me gustaba que pudiera crear una serie de historias que crearan un contrapunto, constantemente repetimos los mismo errores, da lo mismo contarla toda revuelta.
Luego me di cuenta -por una sobrina mía que se la leyó-, que a los jóvenes esta manera de contar les resulta fácil de seguir porque es una manera de percibir la realidad como lo es por internet. Pero está el valor como principio moral y tenemos la época de Fermín Galán, el revolucionario, el idealista. En el siglo XXI es todo lo contrario, el valor como precio: tanto tienes, tanto vales, y luego lo que es el dogma por antonomasia que es el religioso, que está otra vez de actualidad; ¿quién mata y muere ahora por un ideal? Los fundamentalistas religiosos, y esto nos parece medieval, primario, algo arcaico, impensable en Europa, pero hace 70 años hacíamos esto en Europa, por eso me gusta hurgar en las heridas de la historia.

Precisamente uno de los pilares de arranque de esta novela es la revolución fallida de Fermín Galán en Jaca en 1930.

El germen de esta novela fue la historia de un familiar, el hermano de mi abuela, que tuvo una vida muy intensa, un oxímoron, ya que era un señorito comunista en la Jaca de los años 20 y 30. Participó en la sublevación de Jaca de Fermín Galán y ahí es cuando presté atención a ese episodio de la historia que está muy olvidado como si la historia y las revoluciones que no triunfan que dejan muchos muertos pues las borras. Esta fue una revolución muy curiosa que duró un día: el 12 de diciembre de 1930.
Fermín Galán era un militar republicano de izquierdas, parece un bicho raro, un militar que había estado metido en otras conspiraciones, de hecho lo habían enviado a Jaca ya que era una ciudad al lado de los Pirineos, medio aislada todo el invierno por la nieve, el peor sitio que uno puede imaginarse para hacer la revolución. A Fermín sus compañeros le decían: “Fermín, no hará usted nada en Jaca, ¿verdad? Y él decía: “En Jaca o donde sea, allí donde esté me sublevo.” Y sí, sí, en principio fue una revolución en la que había muchos más conjurados, estaban Manuel Azaña y compañía, Ramón Franco, los sindicatos también estaban metidos, incluso uno de los generales que le juzgó y condenó. Pero estaba tan mal preparada, porque era tan ardiente como chapucero, me gustó las contradicciones.
Total, que el 13 de diciembre se entrega. Estaba huyendo hasta Francia, pero como había habido muertos su conciencia y su sentido del pundonor le llevó a entregarse. El día 14 hubo un juicio sumarísimo, lo mataron a él y a García Hernández en un polvorín  cerca de Huesca. 

Me llamó la atención cómo murió Fermín Galán, tenía treinta años, es un hombre joven que ve que esto va en serio y que va a perder lo único que tiene: la vida; es comprensible que desfalleciera un poco, que mostrara temor, arrepentimiento, que llorara o suplicara clemencia, pero Fermín Galán como un militar, la hombría, el pundonor, muere gritando: ‘Viva la república’, él mismo da la orden de fuego, comanda el pelotón de fusilamiento. Ahí empecé a pensar de dónde nace el valor, por ejemplo, en este gesto de la desesperación: total, está todo perdido; de ese concepto militar de la hombría, del honor, del deseo de dar ejemplo, de pasar a la historia, ¿de dónde nace eso? Y ahí es donde pensé en escribir una historia sobre el valor y sobre lo que significa valor en sus distintas acepciones.

En sus novelas le gusta contar las situaciones límites de la condición humana, ese uno por cien que actúa de manera diferente.

En las situaciones límites es donde se pone más de manifiesto lo que llamaba Faulkner el asunto, las contradicciones del corazón humano consigo mismo, además, abordo hechos reales, o sea, mezclo realidad y ficción. Yo creo que a la historia le viene mejor contarla lo que pasó en términos numéricos y de datos, pero qué podía pasar por la cabeza de los protagonistas esto lo cuenta mejor la literatura.
Es un tema común para un escritor, bueno, es donde sale lo mejor y lo peor de la condición humana, por ejemplo es lo de Yugoslavia, ves gestos de solidaridad y altruismo, y al contrario, de abyección, de vileza.

Con lo de Yugoslavia Clara Usón se refiere, tal como me cuenta, a que 'otro episodio olvidado en la historia de Europa es el holocausto. Se habla y se escribe mucha literatura sobre el holocausto nazi, nunca se acaba, pero nos centramos en el III Reich, en Alemania, y nadie habla de un campo de concentración en el estado independiente de Croacia que fue un estado muy breve, duro cuatro años, un fantasma -un poco como lo de Fermín Galán-, que era un títere de Yugoslavia. Lo invadió Hitler, era una monarquía pero su rey (Alejandro I de Yugoslavia) nunca pisó su reino, no se atrevió; pusieron al frente del estado a un salvaje, a un terrorista croata, Ante Pavelic, que no era muy valiente, pues cuando acabo la guerra se refugió en la España de Franco donde murió plácidamente en la cama. Era tan bestia que hasta los alemanes tenían miedo de sus atrocidades y las de sus hombres, los ustacha, y tenían la peculiaridad de ser ultracatólicos, también Franco lo era, y su obsesión era crear un estado cien por cien ario, croata. Para ellos los serbios eran una raza inferior, eran una minoría de personas, y así como como ahora nos asombra que los chiíes y los suníes fueran enemigos lo que más les preocupaba en Yugoslavia eran los cristianos ortodoxos. Dijeron, con los serbios tenemos la solución: a  un tercio los deportamos, a un tercio los vamos a matar, y al otro tercio los convertimos al catolicismo, las conversiones se hacían a punta de pistola que era un método muy persuasivo o te conviertes o te mato'. 

Me suena a algo actual, a lo del estado islámico.

Por eso, por eso.

Ya entrados en cuestiones políticas me pregunto si no somos pastoreados por los que tienen el poder a cambio de sobrevivir.

Bueno, desde luego, constantemente, sobre todo ahora, vemos la sociedad de consumo, hay algo extraordinario, por un lado están estos nuevos dioses, esas divinidades que se llaman los mercados, que son peores que los dioses de religiones monoteístas porque son despiadados, la misericordia no entra en ellos. En España tenemos que aceptar que los bancos, esos bancos que estábamos rescatando con nuestro dinero, podían echar a las familias, -si un banco no puede pagar se le rescata pero si una familia no puede pagar se la echa a la calle-, y esos pisos se queden vacíos, porque los mercados no toleren otra cosa y lo aceptamos. Es injusto y lo aceptamos, porque ahora mismo el valor es el dinero: tanto tienes, tanto vales; y si no tienes dinero no puedes vivir, hace falta dinero para vivir y así lo vemos, si no tienes dinero no mereces vivir, y no pestañeamos. Cuanto más dinero tienes más persona eres, si no tienes dinero no eres nadie, esto en la época de Galán no pasaba. Hasta para tener hijos los padres hacen cuentas. Nos han metido en la cabeza todo esto, es la nueva religión, hay que desvivirse por el dinero, por culpa de los mercados, por ejemplo las preferentes, de ahí mi personaje de Mati que está muy orgullosa de sí misma porque ha empezado desde abajo y ha llegado a directora de sucursal. En el siglo XXI hay que saber venderse a uno mismo, es una cosa espantosa pero saber vender es la cualidad más apreciada.

Mati Oliván es la madre de Mar, otro personaje con el que comienza la novela.

La relación padre hijo es un tema que me interesa muchísimo, la adolescencia también es un tema que me interesa mucho, esa inseguridad propia de la adolescencia. No eres adulto pero tampoco eres un niño. Ella lo que quiere ser es famosa, está más preocupada por el aspecto físico que por la historia de Fermín Galán o Franco que no sabe quiénes eran. Es una adolescente típica del siglo XXI.

Hay un toque de humor, creo que necesario, en esta novela.

Es un rasgo mío pero por otro lado las atrocidades con cierto humor entran mejor.

Muchas gracias y mucha suerte, Clara.

Por Ginés J. Vera.

lunes, 4 de enero de 2016

MARI JUNGSTEDT: «Tenemos en la pared papelitos y cada papelito tiene su capítulo».



Entrevisto en su hotel de Madrid, recién llegada a España para promocionar su última novela ‘Mar de nubes’ (Maeva, 2015), a la escritora sueca Mari Jungstedt (Estocolmo, 1962). ‘Mar de nubes’ es la primera de una serie negra con las islas Canarias como escenario. Además del emplazamiento, la gran sorpresa es que esta novela está escrita con el también escritor, ilustrador, diseñador y músico noruego Ruben Eliassen (Trondheim, 1968)
Foto cortesía de Maeva Ediciones
  Los libros de Jungstedt, de la serie de Gotland, protagonizada por el comisario Anders Knutas y el periodista Johan Berg, han vendido más de tres millones de ejemplares, con otra pequeña y tranquila isla sueca de escenario.
Jungstedt nos cuenta cómo el destino unió a estos dos escritores en el archipiélago canario de forma casual para acabar siendo pareja no solo literaria.
«Yo estaba en Gran Canaria escribiendo mi novela de Gotlan, yo estaba allí alquilando una casa, recién divorciada después de veintitrés años con mi exmarido, y yo me encontré con Ruben  que también es autor y nos enamoramos completamente, ¿no? Muy rápido, vivimos juntos, compramos una casa en Arginegín».
Como autores afirma que están muy influidos por el ambiente donde viven y la gente y todo a su alrededor, ‘claro que esto ha influido muchísimo’. No es de extrañar que el origen de esta novela surgiera de ese ambiente, concretamente mientras daban un paseo.
«Una noche fuimos a caminar, a dar una vuelta antes de acostarnos; tenemos la casa arriba del puerto de Arguineguin y en el puerto tienen restauración de barcos, también hay barcos en tierra que se están restaurando. Estuvimos caminando y hablando sobre la construcción de los barcos  canarios que son diferentes de los barcos escandinavos, entonces Ruben, que es un hombre muy curioso, se subió a una escalera para ver dentro de un barco y cuando estaba dentro del barco él me dijo que había abierto la bodega donde guardan el pescado. Cuando él estaba abriendo la bodega yo le grité: «Oh, ¡ahí hay una mujer desnuda, muerta, alrededor de pescado! Y él me dijo: «Aquí no hay nada». Pero yo vi como un fragmento de una idea, la chispa, se puede decir, una chispa de una idea: lo que yo había visto era una visión de una mujer ahí, y el libro realmente empieza con un barco de pesca que está pescando en el puerto de Arguineguín y los pescaderos descubren una mujer muerta desnuda bajo la iglesia Noruega. Y así empezó como se puede decir la idea de escribir esta novela. Después de esto, a la vuelta, por la noche, empezamos a hablar: “A lo mejor podemos escribir una novela negra de aquí”. Y caminando mucho al lado del mar y hablando sobre el libro y los personajes y todo ha crecido la historia y todos los personajes».
Precisamente por los personajes de la novela, de cierto paralelismo le preguntamos si se identifica con Sara Moberg.
«Sí, yo creo que sí, tenemos dos protagonistas principales, o tres, se puede decir; yo pienso que yo soy más Sara y él es más Kristian, porque Sara es sueca, está casada con dos hijos tiene su casa en san Agustín, trabaja en el periódico Dag & Natt (que también existe en la realidad) y tiene su vida muy ordenada; ella es una persona muy estable, yo me identifico mucho con Sara, es verdad».
Sobre lo del orden y cómo se han organizado Ruben y ella para escribir esta novela, Jungsted nos cuenta que «Ruben tiene más facilidad para los capítulos de Kristian y yo para los de Sara, pero cuando trabajamos juntos estamos en la misma habitación, en el mismo despacho, enfrente el uno del otro, pero cuando escribimos no podemos molestar. Cuando yo he escrito un capitulo se lo mando a Ruben y cuando él tiene tiempo se lo lee, hace sus comentarios, sugerencias, cambios, etc. y él me manda el capítulo por email. Y así funciona, todos los capítulos van muchas veces, a lo mejor diez veces entre nosotros, por eso tenemos influencia, yo creo, en todos los capítulos, de los dos».
Aún nos desvela un poco más sobre el proceso creativo al explicarnos que «por las mañanas tenemos una reunión y decidimos qué vamos a escribir, qué capítulos: ‘pues yo quiero escribir este capítulo…’ Porque hemos decidido un plan, más o menos, del libro, qué va a pasar y todo esto. Tenemos en la pared papelitos y cada papelito tiene su capítulo y cada personaje tiene su color y así podemos ver en la pared qué vamos a escribir. “Hoy yo quiero escribir este capítulo”, entonces decidimos y empezamos a escribir».
Pero si algo caracteriza la obra de Mari Jungsted es la manera en la que logra mantener la tensión a lo largo de las páginas. Nos confiesa que es porque usa un método de cuando trabajaba en televisión. «He trabajado antes en la televisión, diez años,  de alguna manera uso esta trama también en mis libros. Uso capítulos cortos y también capítulos que terminan con mucho suspense. Y esta variación en el libro me parece que es algo muy bueno para el suspense, utilizo esa manera de escribir, es verdad».
Jungstedt  con Eliassen inician con Mar de nubes una serie pero sin dejar de lado la saga que la ha hecho famosa. «También continuo la seria de Gotlan, mucha gente cree que va a terminar, pero estoy trabajando ahora con el libro trece en esta saga de Gotlan. Gotlan es también una isla pequeña y tranquila y no pasan muchas cosas, pero esto son libros, es ficción y se puede, es imaginación, también es una cosa que me gusta, estos contrastes, que pueden pasar cosas en el paraíso».
Sobre esos contrastes, los gustos y su afición al género negro le preguntamos desde la óptica de la muerte, ya que novelando tanto a su alrededor seguro que tiene un concepto interesante, ¿qué concepto tiene de la muerte Mari Jungstedt?
«¿Yo? ¿Cómo yo veo la muerte? Yo creo que tengo miedo de la muerte, tengo miedo de la muerte y no entiendo cómo funciona,  yo creo que tengo miedo de la oscuridad y yo creo que por eso también es una de las razones por las que escribo la novela negra».
¿Para comprenderla?
«Sí, yo creo que sí. Para, ¿cómo se dice?, para encontrar con tus demonios».

Muchas gracias y mucha suerte Mari (y Ruben).

Por Ginés J. Vera.

viernes, 1 de enero de 2016

RODMANN: «El ritmo del cine norteamericano es por el que me guío».



Entrevisto a Rodmannun escritor granadino nacido en los ochenta conocido principalmente por su saga titulada ‘Príncipes del Universo’, con gran éxito en internet. Afirma que empezó en la escritura por el año 2006, cuando se dedicaba a escribir guiones cinematográficos para cortometrajes en su tiempo libre, de los cuales se rodaron tres: Sonium, Ironía (1º premio de la Diputación de Granada en 2005) y El Verdugo de la Vendicatión. Un cuarto titulado ‘Neutral’ se convirtió en la base de la saga ‘Príncipes del Universo’. Tras un parón en 2008 regresó en 2013 creando desde entonces “Las Crónicas de Lur”, “Las sombra, el caballero eterno”, y en 2014 la tercera parte de la saga Príncipes del Universo: “Teniente Vega”, las tres editadas por Ediciones Coral. 

Agradeciéndole que me conceda unos minutos pues está en pleno proceso creativo con su cuarta entrega os dejo a continuación la entrevista.

Hola y gracias por este hueco que me hacen en la red.

¿Cree que algo de su habilidad y experiencia en la creación de guiones para cortometrajes se ha trasladado a su narrativa? 

No ha tenido que ver la experiencia en guiones ya que los guiones cinematográficos se narran de otra manera a la que he adoptado para contar historias. Un guion de cine en la narrativa más simple sencilla y básica de la literatura. Un guión es una guía que utiliza el actor y director para crear historias audiovisuales. Quizás me equivoque, pero un guión es como bailar sin música. No describe detalles a menos que el detalle sea esencial para desvelar una trama. Pondré un ejemplo. Supongamos que voy a narrar en modo guión esta entrevista y estamos en una radio. 

0.1         ESTUDIO DE RADIO/INT/DÍA
Rodmann y el entrevistador se encuentras en el estudio de la radio “X” y la tensión crece por momentos

Rodmann: ¿Qué tal?
Entrevistador: Muy mal, llevo un día de perros y encima ahora me toca entrevistar a un personaje que no muestra sus ojos.
Rodmann: No te agobies te los enseñaré.

El programa comienza y la tensión crece

Eso sería la primera secuencia de un guión. Arriba vemos el número y seguidamente donde estamos, si estamos dentro o fuera y si es de día o de noche. “No hay color”.

¿Qué parte ha heredado del cortometraje ‘Neutral’?

De ‘Neutral’ heredó la base. Ese paso del mal al bien gracias al conocimiento y descubrimiento del amor. 

Hay novelas a las que uno enseguida las califica de ‘cinematográficas’ por su trama, su vértigo narrativo, ¿quizá por eso la lectura de sus novelas es tan adictiva? 

Yo creo que sí, porque mi forma de redactar es en base al cine y al modo dinámico de contar historias del cine americano. Si mi base fuera el cine español (sin menospreciarlo) mis libros serían de 1000 páginas y cada capítulo duraría 100. El ritmo del cine norteamericano es por el que me guío. En un guión de cine cada página es un minuto, pero no hay apenas descripciones. Cada minuto de mí libro para adaptar al cine serían dos o tres. Cada fin de capítulo te hace esperar el siguiente, al igual que una película buena te mantiene hasta el final. 

‘La sombra, el caballero eterno’, creo que es un personaje que representa mucho más que un personaje en su vida, ¿de dónde surgió y hasta qué punto hay algo de sí mismo en cada uno de los personajes? 

Pues la verdad es que cada uno tiene algo de mí. Puedo ser serio y duro como Sandro, pero naturalmente soy pasota y alocado como Vega. Muchos que me conocen me comparan con el Teniente.
Sandro surge de la necesidad de crear un personaje que no exista ni en los comics ni en el cine y hacerlo único. Tenemos a los vampiros de Crepúsculo, True Blood y mil más. Pero la muerte como tal caracterizada en la forma perfecta del hombre no hay o si hay muy pocas ocasiones se ha visto. (Sin contar a Brad Pitt en Conoces a Joe Black)
Pero además de todo en mi novela la muerte es la creación de un mito que sale del ser humano a raíz de una masacre en Ilíberis veintitrés años antes de Cristo. Al igual que todos los demás diablos bíblicos que hay dentro: Naamah, Eligor, Shaxs, Lilith. 

Portada del tercer libro de la saga.
Pregunta difícil, pero creo que necesaria, díganos en qué género o géneros cree que se mueven sus novelas; van tres, pero esperamos una cuarta de esta saga ‘Príncipes del Universo’. 

Pues sería Ficción erotismo acción y drama. A veces es difícil encajarlas en alguna en concreto, pero me gusta que sea así. Ya conocen mi dicho: “No seas el mejor, sé diferente”.
Sí, de hecho, empiezo después de las fiestas a escribirla. En este último libro de la saga descubrirás muchos secretos, el origen de todo y resolverás todas tus dudas acerca de cada una de las situaciones y personajes. Se cierra la saga Príncipes del universo, pero os recuerdo que en la novela se mencionan cinco espadas sagradas, y solo conocemos dos: El acero azul de Abadón (Sandro) y la espada carmesí de Shax (el verdugo). ¿Y las otras tres? Evidentemente las poseen tres personajes distintos. Pero tranquilidad que lo que conocéis se cierra en el último libro que se titula:
PRÍNCIPES DEL UNIVERSO: El Caballero y la Dama.

Me han sorprendido varias impresiones a la hora de la trama de sus novelas, además de que cada una gire en torno a un personaje más o menos central, su habilidad a la hora de meterse en la piel de una mujer, por lo de la mentalidad masculina vs. femenina. 

Me gusta escuchar a las mujeres. Eso hace más fácil saber cómo sois, os manejáis y pensáis. Aunque sé que solo me mostráis el 10% de vuestro ser, pero descubriré más. Lo juro ;)

¿Apuesta más por la literatura en papel o en digital? ¿Cree que a los lectores les interesa más el contenido que la forma en la que se editen las historias? 

Apuesto más por el digital: en tiempos de crisis y por el libro que interesa poco o solo quieres ojearlo.
Apuesto más por el papel: Cuando sale tu novela favorita o si eres una fanática de los libros.
Pero el olor a tinta nunca lo dará una máquina.
De momento el digital gana al papel y supongo que un día todo será digital y los libros en papel estarán expuestos en museos y serán calificados como “aquella vez que el hombre destruía la naturaleza para adentrarse en un mundo de fantasías”. 

En el caso de que le propusieran comprarle los derechos para hacer una película de esta saga, además de como guionista, ¿se atrevería a proponer a algunos actrices y actores del reparto ideal? 

Pues, la verdad que si por mí fuera escogería actores nuevos y desconocidos excepto en algún personaje secundario para dar caché a la película. Siempre hay que hacer negocio. Pero me gustaría estar presente y ver a gente nueva pasar hasta que en la fila del casting vea a Sandro y a Lur.
Lo que si tengo claro que como el Duque Eligor cogería al actor español: Juan Fernández Mejías. Esa mirada dura y ese porte es digno del jefe de los espectros.

Muchas gracias y mucha suerte, Rodmann.

Por Ginés J. Vera.